
Patrito torció la boca al entrar en el bar, se quedó parada mirando el ambiente pijil y se dejó arrastrar por Matilde hasta la mesa: "niña que se te nota mucho el asco, tira palante".
Venían de ver una obra de teatro pésima, escrita al parecer por un pesao sin reloj. Matilde se quejaba, para variar, del morro que le echaba la gente a la hora de exhibir sus creaciones..
-"Es que yo no me atrevería! yo no me atrevería a enseñar algo como si fuera la repanocha de bueno! qué soy? cobarde? insegura? o realista? es que la gente tiene más morro que yo? o es que no se dan cuenta de que son malos?
-"No hay nada peor que un tonto altivo" dijo Patrito dando por zanjado el tema con orgullo de autora de frase..
Tras hablar de novios despechados, amores familiares y consejos no pedidos, les echó del bar un bebé llorón.
-"mi bar favorito es uno donde pone: prohibidos los niños", dijo Patrito. Matilde no dudó ni un momento de que lo decía completamente en serio. Patrito tenía el mismo instinto maternal que un plátano..
Caminaron por la acera sevillana en busca de un taxi. Sus cuerpos vistos de espaldas iban inflándose y ganando peso hasta que sus piernas casi no podían con sus culos. Patrito y Matilde se alejaron lentamente apoyadas la una en la otra y confundiéndose entre la multitud.