13.11.07

FUERA SAPO!!!


Es fantástico!. Cuando me dispongo a escribir una nueva entrada,me vengo arriba: qué prefieres "Crear"? "moderar comentarios"?, "editar entradas"? No, prefiero CREAR. Y yo a CREAR. Antes me daba miedo el blanco del papel, es similar a cuando tienes un lienzo enoooorme y blanco blanquísimo delante de tí, que parece preguntar con ironía malvada: "......Y?......." y te tiras un buen rato viendo cómo van pasando posibles figuras y colores flotantes que vienen y van sin quedarse. Y tu imaginación lo pinta sin pintarlo, lo cambia, le quita este color sin quitarlo, le pone más fuerza arriba, le da una pincelada sutil sin pincel...y cuando lo acabas con la imaginación....lo empiezas con la mano. Y mientras tu mano actúa no sabes qué te mueve, no sabes porqué ese trazo merece ser borrado, o porqué ese matiz hay que intensificarlo, o porqué decido que ya está acabado..Y al salir del trance donde no hay relojes y donde desparece la carne, los huesos y lo que te rodea, vuelves a la realidad y reconoces en el cuadro un sentimiento tuyo, y dices : "aaahhh...!, entonces era por esto por lo que estaba tan mal.." , y expulsado el sapo la princesa sonríe.

5 comentarios:

Carlota dijo...

Me dejas asombrada de tu descripción...es que no puedo hacer hoy chiste...y me imagino que también cuando has terminado este post, ha salido el sapo y has sonreido. Y yo contigo, preciosa. Besos, artista.

Raquel dijo...

Pues sí, cuando tienes el papel en blanco delante, empiezas a pensar qué tienes qué decir, qué puedes contar, y cuando trazas la primera grafía, ya ha comenzado el exorcismo.... :)

Anónimo dijo...

Tas vuelto poeta ahora? Donde está el chiste esta vez? Porque.... hay chiste, no? Oighs

CurroClint dijo...

Supongo que "Siniestro73x100" es el "sapo" que mencionas ¿No? Al menos así lo miro yo... Y digo:

De pintura salió un sapo,
con pincel, espátula y mano,
apareció siniestro a trapo,
de rojo y de negro mariano,
de blanco disparo destapo,
no en el ojo, pero cercano.

Franziska dijo...

No sé lo que veo me pasa lo mismo cuando miro mis radiografías. Pero al menos, impacta. Y hasta otra vez.